Dragón de fuego

"Soy un fuego inextinguible,
el centro de toda energía,
El corazón firme y heroico.
Soy la verdad y la luz,
En mi imperio abarco el poder y la gloria.
Mi presencia
Dispersa las nubes oscuras.
Y soy el elegido
Para dominar a los Hados".


SOY EL DRAGÓN







martes, 19 de octubre de 2010

La caricia perdida


Se me va de los dedos la caricia sin causa,

se me va de los dedos… En el viento, al pasar,

la caricia que vaga sin destino ni objeto,

la caricia perdida ¿quién la recogerá?....

Pude amar esta noche con piedad infinita,

pude amar al primero que acertara a llegar.

Nadie llega. Están solos los floridos senderos.

La caricia perdida, rodará… rodará…

Si en los ojos te besan esta noche, viajero,

si estremece las ramas un dulce suspirar,

si te oprime los dedos una mano pequeña

que te toma y te deja, que te logra y se va.

Si no ves esa mano, ni esa boca que besa,

si es el aire quien teje la ilusión de besar,

oh, viajero, que tienes como el cielo los ojos,

en el viento fundida, ¿me reconocerás?





Alfonsina Storni

jueves, 7 de octubre de 2010

Cortesana



Soy la mujer que duerme en la jaula con los leones
al ponerse el sol.
Carne cruda como de sus pestilentes fauces
lamo sus recovecos denigrantes
y sin importarles, prueban cada mes mi sangre.
Me he dejado ultrajar por conveniencia,
soy mansa por una retribución,
abro mis posiciones
para conseguir prodigios mayores,
mejores pagas.
Todas las noches meto al sol en mi cama
y caliento deshilachados cuerpos.
A veces suplico ternura desde el fondo de mi alma,
desde el encierro de mi jaula
repleta de vacíos inconmensurables,
pero ellos no escuchan.
El mundo me desprecia,
yo lo ignoro.
Vivo para alimentar a las bestias
con mi carne,
soy libre de volar si quisiera,
de escapar,
mas no tengo a dónde ir...
Pertenezco a esta jaula.



Lina Zerón

martes, 28 de septiembre de 2010

La verdad

Me acusas de que voy atropellando con la verdad a todos los que me rodean, y que a veces es mejor mentir, o en su defecto callar. Me "aconsejas" que traicione el único principio que tengo y soy capaz de llevar a raja tabla, te miro y pienso que hay dos opciones, o no te enteras de nada o después de tanto tiempo no me conoces en absoluto. Más bien me inclino por lo segundo, casi después de una década, no has llegado más que a rascar la superficie. ¿No te has dado cuenta de que las mentiras han traido sólo desgracia a la gente que las cuenta?, podría darte más de diez ejemplo de la gente que me rodea, y el resultado, siempre violencia+abandono.
No darling, yo no voy a mentir ni me voy a callar cuando algo me carcome por dentro, alguien en una ocasión me acuso de sinceridad brutal, aquello me hizo pensar en si hay grados de sinceridad, puede que una servidora tenga ciertas limitaciones mentales pero para mi la sinceridad no goza de grados, se es o no, aquí no hay medias tintas. Quizá las mentiras si puedan tener grados, supongo que se mide con el dolor, las hay que hacen poco daño, otras que te matan, pero en mi caso todas conllevan una consecuencia irremediable, la pérdida eterna de confianza. Soy capaz de perdonar el silencio, faltar a la verdad, jamás. Una vez te lo dije, no me preguntes lo que no quieras saber porque yo no esquivo ni me escondo....

lunes, 27 de septiembre de 2010

Cantora nocturna


La que murió de su vestido azul está cantando.

Canta imbuida de muerte al sol de su ebriedad.

Adentro de su canción hay un vestido azul, hay

un caballo blanco, hay un corazón verde tatuado

con los ecos de los latidos de su corazón

muerto.

Expuesta a todas las perdiciones, ella

canta junto a una niña extraviada que es ella:

su amuleto de la buena suerte. Y a pesar de la

niebla verde en los labios y del frío gris en los

ojos, su voz corroe la distancia que se abre entre

la sed y la mano que busca el vaso.

Ella canta.





Alejandra Pizarnik

miércoles, 22 de septiembre de 2010

Capítulo 1




Ezequiel la mira fijamente a los ojos, esos ojos color miel, sólo ha visto aquel color tan peculiar en una persona, Elsa, la hermana de Magda, era lo único que tenían en común, Magda era rubia, alta, esbelta, con una expresión tan dulce que casi empalagaba, con catorce años no aparentaba más de once a pesar de su altura, apenas estaba desarrollada. Elsa en cambio, dos años menor, aparentaba quince, morena, de estatura normal para su edad, pero con unas curvas que ya eran la delicia de sus compañeros de clase, en el momento en que despertaban a los estimulos sexuales. Ezequiel en aquella época contaba con quince años y estaba enamorado de Elsa, tenía algo que le volvía loco, ese desparpajo al hablar, esa sensualidad escondida que no podía evitar emanar por cada poro de su piel inconscientemente. Incluso se habían besado a pesar de la juventud de ella. Elsa jugaba con él a su antojo y a cambio la llevaba en moto a los entrenamientos de voleibol, en el fondo era una caprichosa, o eso era lo que a él le consolaba, el único consuelo que encontraba para su trágica perdida.

Magda sabía que ahora Eze no la veía a ella, se había perdido por el camino, como cada vez que habían disfrutado del sexo juntos, no era ella a quién poseía, por eso cuando cerraron el capítulo drogas dejó de acostarse con él. Sin el colocón no podía interpretar el papel de Elsa, de su querida hermana, de su querida hermana muerta. Ella sufrió mucho la pérdida de su hermana y de su madre pero Eze también quedó marcado por aquello, juntos se consolaban como podían, de la manera que mejor sabían, hasta que se dio cuenta que a Eze no le hacía bien, cada vez quería más.

lunes, 20 de septiembre de 2010

Mi kokoro


Tic tac, tic tac, es la música al ritmo de la que baila mi vida, del mismo modo que dicen que el chocolate es el sustitutivo del sexo yo he conseguido que el reloj sea el sustituto de mis sórdidas fantasías amorosas, manecillas que me atan al mundo real, que aferran mis pies al suelo.


Me acerqué tanto al sol, que terminé por quemarme las alas y ya no me relamo las heridas, es que como si mi "kokoro" se hubiera quemado también, yo ya no soy yo, lo que un día fue un alma poseyendo a un cuerpo que se le quedaba pequeño, ahora es un cuerpo que funciona con cuerda, la cuerda del tic tac.


¿Si soy feliz? no, pero mi pregunta es, ¿acaso lo fuí alguna vez?, al menos ahora no hay dolor, antes las emociones, los sentimientos, me hacían sangrar hasta tal punto de dolor que quedaba en semiinsconciencia. Soy un ser neutro, gris, en realidad, no soy nada.






P. D: En japonés kokoro significa corazón, en toda la amplitud de la palabra, corazón con sus sentimientos junto con el alma, es la esencia de una persona.

domingo, 19 de septiembre de 2010

La mecánica del corazón

- Fue un día triste, un día en que no dejaba de llorar hasta que me di cuenta de que me reconfortaba beberme mis propias lágrimas. Poco después descubrí que sabian mejor si las mezclaba con un poco de licor de manzana. Pero no hay que beber nunca cuando uno está en estado normal, en ese caso ya no se logra estar contento sin beber y se forma un círculo vicioso y uno ya no para de llorar para poder beberse las lágrimas.

-Te pasas el día curando a la gente, pero ahogas tus heridas en el alcohol de tus propias lágrimas, ¿por qué?

- No te preocupes por eso, me parece que hoy tenemos que bajar a la ciudad a festejar un cumpleaños, ¿verdad?- dice ella, esforzándose en sonreir.