Dragón de fuego

"Soy un fuego inextinguible,
el centro de toda energía,
El corazón firme y heroico.
Soy la verdad y la luz,
En mi imperio abarco el poder y la gloria.
Mi presencia
Dispersa las nubes oscuras.
Y soy el elegido
Para dominar a los Hados".


SOY EL DRAGÓN







domingo, 7 de marzo de 2010

Tristeza


Me he caído, después de pasar tanto tiempo intentando no perder el equilibrio, sin levantar la mirada del suelo para no tropezar, haciendo una y otra vez amagos para no resbalar, perdiendo de vista todo lo que pasaba a mi lado. A pesar de todo, me he caído, lo primero que sentí fue tu olor, ya entonces se embriagaron todos mis sentidos, cuando tu mirada penetró mi alma fue empujándome lentamente hacia el abismo, haciendome descender muy poco a poco hasta sentir el frío suelo acariciando mi espalda.
No me puedo levantar, no sé si me he roto de nuevo en mil pedazos, si estoy paralizada, o simplemente atada de pies o manos, sometida a estos sentimientos que me atrapan. Sólo soy capaz de mirarte desde el suelo, y no es que no pueda moverme, es que no soy capaz de hablar. Unos días te miro y sólo el hecho de verte me hace feliz y otros me carcome la tristeza.

No pido nada, no espero nada, puedes pasar de largo o darme la mano y ayudarme a levantar, hagas lo que hagas siempre estarás en mis oraciones, siempre ocuparás un puesto importante en la lista de mis mejores deseos.

sábado, 16 de enero de 2010

Sedienta


Me miro en el espejo, lo veo claro, estoy enamorada, el brillo en los ojos, subrayado por esos surcos viólaceos fruto de las horas nocturnas invertidas en pensar y en fantasear contigo, los pómulos escarlata, haciendo incapié en la palidez del resto de mi piel, evidenciando la flama que me quema por dentro.

Aquí te dejo mi revelación, mi verdad , abriéndose a ti del mismo modo que dejaría resbalar mi kimono , levemente, para que apreciases el susurro de la seda sobre mi piel sedienta, mi turbación ante la idea de presentarme desnuda ante tus ojos. Me postro a tus pies y te regalo mis entrañas, las del cuerpo y las del alma, haz de mi a tu antojo, pisa mis sentimiento o bésalos, exclaviza mi cuerpo a tus deseos, tiraniza mis ganas con tus fantasías más salvajes, disfruta de ésta sumisa que hoy se arrastra a tu voluntad porque quizá mañana ya no esté.

viernes, 27 de marzo de 2009

Soy el amor

Yo soy como un viajero que no duerme
más de una vez en la misma casa.
Dame un beso y olvídame.
No intentes retenerme:Soy el amor que pasa...
Yo soy como una nube que da sombra un instante;
soy una hoguera efímera que no deja una brasa.
Yo soy el buen amor y el mal amante.
Dime adiós y sonríeme: Soy el amor que pasa...
Soy el amor que olvida, pero que nunca miente,
que muere sonriendo porque nace feliz.
Yo paso como un ala, fugazmente;
y, aunque se siembre un ala, nunca tendrá raíz.
No intentes retenerme: déjame que me vaya
como el agua de un río, que no vuelve a pasar...
Yo soy como una ola en una playa,
pues las olas se acercan, pero vuelven al mar...
Soy el amor de amar, que nadie odia lo inerme,
que se lleva el perfume, pero deja la flor...
Dime adiós, y no intentes retenerme:
Soy el amor que pasa... ¡pero soy el amor!

miércoles, 18 de febrero de 2009

Rota

Era una muñeca fisurada, pero nadie dejó de estirar de ella, como si nunca fuese a romperse, como si fuese capaz de amortiguar cada golpe con estoicismo, pero un día, tantos tirones por distintos sitios terminaron por desquebrajarla.

No es que estuviese rota, es que se hizo añicos, si fuese por ella, habría pedido que alguien recogiese los trozos y la tirasen a la basura, pero en esta historia no es posible, el abandono no es una opción. Nadie podía arreglarla, así que poco a poco comenzó a recomponerse, no era una tarea fácil, había que disponer de mucho tacto a la par que paciencia, a veces perdía la noción espacio, tiempo y se le cruzaban los cables, en esas ocasiones tenía que deshacer el trabajo hecho y volver a comenzar de nuevo.

En una ocasión, su recomposición le costaba tanto esfuerzo físico y tanto dolor, que decidió que no quería seguir con él, y se arrojó al vacío, no era consciente de lo que hacía, simplemente sentía tanto dolor físico y emocional que creyó no soportarlo ni un segundo más. Cuando recobró la consciencia, y fue dueña de sus actos, decidió trabajar con más ahínco, no sabemos como termina esta historia, la muñeca rota sigue en proceso de rehabilitación.

jueves, 12 de febrero de 2009

Cuando te disparan, sangras.

Cuando te disparan, sangras, esta frase llamó poderosamente mi atención, me hizo abandonar la lectura, entornar los ojos y reflexionar largo rato. Por un momento me ví a mi misma disparada, herida, y con un cubo y una fregona recogiendo la sangre para que nadie se de cuenta de que brota ese líquido rojo símbolo de la vulnerabilidad humana. Pensé que hay mucha clase de disparos, los fortuitos, alguien te hiere sin la menor intención, aunque no por ello sales ileso, los disparos de frente, a bocajarro, donde puedes al menos intentar defenderte, con mayor o menor suerte, eso depende del destino, y los disparos por la espalda, en los que caes desplomado al suelo sin esperarlo, donde brota la sangre a borbotones a modo de ofrenda para tu agresor.
Y seguí pensando en que necesidad hay de disparar cuando has ofrecido toda tu sangre, tu vida y tu alma, si me disparas, ya no me queda sangre...

lunes, 19 de enero de 2009

Kafka a la orilla (Haruki Muramaki)


A veces, el destino se parece a una pequeña tempestad de arena que cambia de dirección sin cesar. Tú cambias de rumbo intentando evitarla y entonces la tormenta también cambia de dirección, siguiéndote a ti. Tú vuelves a cambiar de rumbo. Y la tormenta vuelve a cambiar de dirección, como antes. Y esto se repite una y otra vez. Como una danza macabra con la Muerte antes del amanecer. Y la razón es que la tormenta no es algo que venga de lejos y que no guarde relación contigo. Esta tormenta, en definitiva, eres tú. Es algo que se encuentra en tu interior. Lo único que puedes hacer es resignarte, meterte en ella de cabeza, taparte con fuerza los ojos y las orejas para que no se te llenen de arena e ir atravesándola paso a paso. Y en su interior no hay sol, ni luna, ni dirección, a veces ni siquiera existe el tiempo. Allí sólo hay una arena blanca y fina, como polvo de huesos, danzando el lo alto del cielo. Imagínate una tormenta como esta.
Y tú en verdad la atravesarás, claro está. La violenta tormenta de arena. La tormenta de arena metafísica y simbólica. Pero por más metafísica y simbólica que sea, te rasgará cruelmente la carne como si de mil cuchillas se tratase. Muchas personas han derramado allí su sangre, y tú, asimismo, derramarás allí la tuya. Sangre caliente y roja. Y esa sangre se verterá en tus manos. Tu sangre, y, también, la sangre de los demás.
Y cuando la tormenta de arena haya pasado, tú no comprenderás cómo has logrado cruzarla con vida. ¡No! Ni siquiera estarás seguro de que la tormenta haya cesado de verdad. Pero una cosa si quedará clara. Y es que la persona que surja de la tormenta no será la misma persona que penetró en ella. Y ahí estriba el significado de la tormenta de arena.

viernes, 12 de diciembre de 2008

La enamorada


Ante la lúgubre manía de vivir
esta recóndita humorada de vivir
te arrastra Ruth no lo niegues.
Hoy te miraste en el espejo
y te fuiste triste estabas sola
y la luz rugía el aire cantaba
pero tu amado no volvió.
Enviarás mensajes sonreirás
tremolarás tus manos así volverá
tu amado tan amado,
oyes la demente sirena que lo robó,
el barco con barbas de espuma
donde murieron las risas,
recuerdas el último abrazo
oh nada de angustias
ríe en el pañuelo llora a carcajadas
pero cierra las puertas de tu rostro
para que no digan luego
que aquella mujer enamorada fuiste tú,
te remuerden los días
te culpan las noches
te duele la vida tanto tanto
desesperada ¿adónde vas?
desesperada ¡nada más!